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lunes, 16 de febrero de 2009

El Barranco del Infierno


El Barranco del Infierno, es una profunda garganta, que se ha ido tallando en el paisaje desde hace 7 millones de años. Se encuentra situado en el Suroeste de la isla dentro del Termino Municipal de Adeje. El propio Barranco del Infierno, junto a otros barrancos cercanos y algunos roques, forman el Espacio Natural Protegido denominado Reserva Natural Especial de Barranco del Infierno (T-8).

El sendero comienza en la Calle Los Molinos, justo al final de una fuerte rampa de asfalto. Hay que tener en cuenta buscar aparcamiento para el coche antes de subir la rampa ya que al final , no hay sitio y es difícil maniobrar. En este punto nos encontraremos la caseta de control de acceso al Barranco y en ella se nos dará indicación clara sobre las normas y precauciones que debemos de tener en cuenta en el camino que nos llevará hasta la cascada, punto final del sendero. (Información y reservas)

Siguiendo la traza, iremos pasando por distintos puntos y contemplando el paisaje que nos rodea que nos habla de geología, erosión, del agua, de coladas basálticas superpuestas a capas de almagre de color rojizo, de plantas y flores endémicas de la islas canarias. Veremos incluso algún endemismo exclusivo del barranco como la chahorra (Sideritis infernalis) y el Halcón Tagarote (Falco pelegrinoides), actualmente en peligro de extinción, también de especies invasoras que van poblando el barranco.

Vemos algunos animales que huyen de zonas donde se les da caza y encuentran en este lugar un refugio seguro. Éste es el caso de la Perdiz Moruna que no tiene reparos en acercarse a los visitantes que le ofrecen alimentos o la pequeña colonia de gatos asilvestrados que habitan en las inmediaciones del hito número 5, lugar elegido por muchos senderistas para comerse el bocadillo de la mañana. Debemos evitar alimentar a estos animales, ya que ponen en peligro el fragil habitat del entorno.

Como no, del hombre y de su búsqueda constante de recursos, El Barranco del Infierno estuvo habitado desde los tiempos de los Guanches. Con la llegada de los castellanos, se comenzó la construcción de presas y canales. Así podemos ver numerosos bancales de tierras, siempre al principio del sendero, antaño dedicados al cultivo y hoy abandonados. La actividad Apícola, también está presente y se pueden ver algunos grupos de panales de abeja. Igualmente el Barranco es lugar de pastoreo y se pueden ver y oir algunos grupos de cabras en el fondo.

Hoy, toda esta actividad humana, está regulada dentro del contexto de Reserva Natural, y sólo se aprecia en la primera mitad del trayecto.

El sendero se encuentra perfectamente delimitado, sin posibilidad de pérdida, transcurre al principio por un espacio árido, con plantas y especies típicas del Tabaibal-cardonal. Más tarde continúa por una suave subida hasta la mitad del recorrido que baja definitivamente al cauce. Ahora la vegetación se transforma y da paso a una más típica de los humedales. Son numerosas las veces que debemos cruzar el pequeño riachuelo que se forma en el cauce, a veces saltando entre piedras y otras por pequeños puentes.

A medida que nos acercamos al final del sendero, éste se vuelve más agreste y salvaje. Ya terminando, hay que tener especial atención a algunos pasos de piedra basáltica, que pulidas por el continuo ir y venir de personas se han vuelto muy resbaladizas, especialmente cuando llevamos la suela de nuestras botas mojadas.

Al final del sendero, podemos ver el gran atractivo de este recorrido, una majestuosa cascada de agua con 560m de altura, de la que emana un pequeño , pero constante hilo de agua, que ha formado un charco en el fondo. Es éste un angosto lugar, rodeado de paredes verticales de gran altura, en el que debemos permanecer el menor tiempo posible, lo justo para unas fotos y la contemplación de esta maravilla natural.

El acceso a esta Reserva Natural, está co-gestionado por el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Adeje a través de la empresa Aeonium, encargada del control de acceso y de la seguridad de todos los visitantes.



Mapa interactivo:


Los datos del GPS, son gentileza dePertico


Fuentes:

http://www.barrancodelinfierno.es/

http://www.todotenerife.es/index.php?sectionID=57&lang=1&s=7&ID=2768

http://www.gobiernodecanarias.org/cmayot/espaciosnaturales/espaciosnaturales/tenerife/t8.html

martes, 10 de febrero de 2009

Ruta de los Almendros en Flor

Domingo, 8 de febrero de 2009

Texto: Mabel Fernández
Fotografía: José Castellano

DATOS TÉCNICOS

Distancia recorrida: 10,31 kilómetros
Altitud min: 878 metros, max: 1.206 metros
Desnivel acum. subiendo: 585 metros, bajando: 594 metros
Grado de dificultad: Fácil
Tiempo: 4 horas 38 minutos

Puedes descargar datos para GPS pulsando aquí

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

El recorrido comienza y termina en Arguayo, población perteneciente al municipio de Santiago del Teide, junto con Valle de Arriba, Santiago del Teide, Las Manchas, El Molledo, El Retamar, Tamaimo, Acantilado de los Gigantes y Puerto Santiago.


El municipio está condicionado por los materiales antiguos del Macizo de Teno (8-10 millones de años) y las lavas hirvientes y recientes del Chinyero, de apenas 97 años (1909).

Socialmente es de destacar que la estructura de la propiedad ha estado concentrada en una sola familia, ya que en el siglo XVII se instaura el Marquesado de San Andrés. Este hecho provocó que durante muchos siglos el pueblo careció de la mayor parte de la propiedad de la tierra y se vio obligada a sobrevivir aprovechando las peores tierras del municipio, las ocupadas por las lavas del volcán.

Nuestra ruta discurre por este territorio que nuestros antepasados con su ingenio pudieron hacer producir de una forma casi mágica.

Mención especial merecen los frutales introducidos que han tenido una enorme capacidad de adaptación y resistencia: las higueras, almendros, perales, tuneras, etc. han sobrevivido a la agresión que han sufrido por plantas autóctonas (escobones, pinos, tabaibas, tasaigos, verodes, etc.) que han ido invadiendo las tierras labradas.


Desde hace unos años y por estas fechas se organiza por diferentes colectivos la ruta de los almendros en flor. Siendo un acontecimiento importante para esta zona de la isla.

Nos reunimos en Arguayo, con una población de 566 habitantes y a 926 metros de altitud.
El Roque de Arguayo es el último afloramiento del Macizo de Teno hacia el este, abundante en arcilla. Hacia el suroeste va a quedar todo sepultado por los malpaíses que desde Pico Viejo cubren gran parte de los municipios de Santiago del Teide y Guía de Isora hasta Chirche.
En este lugar se sitúa el “Centro Cultural de Arguayo”, donde se conservan restos aborígenes de cerámica y alberga el “Centro Alfarero y Museo etnográfico Cha Domitila“.

Este museo se ubica en una vivienda de arquitectura tradicional canaria con patio central y fuente que fue diseñado de forma totalmente desinteresada y altruista por Don Luis Ibáñez, residente en Tías –Lanzarote- asiduo colaborador de César Manrique en muchas de sus obras.
La actividad se inicia el 15 de mayo de 1986, con la apertura del Museo y Taller Cha Domitila (homenaje a una de sus alfareras), siendo el más interesante para estudiar la evolución de la alfarería guanche a la popular, debido a lo aislado del lugar retrasó el contacto de sus habitantes con el resto de la isla.



Lo fundamental ha sido el respeto más absoluto a la técnica tradicional ya que los elementos utilizados para su elaboración son el barro, agua, arena volcánica, almagre y aceite. Para levantar las piezas se efectúa sólo con las manos, continuando con el raspado y recortado de las piezas con arcos de barrica, el alisado, la aplicación de almagre impregnado de aceite, el secado, la decoración cuando la lleve y la cocción en horno de una cámara.

Desde Arguayo tomamos una pequeña subida frente al Centro Cultural, cruzando la carretera. Nos encontramos en el Roque de Arguayo (1.068,70 m.s.n.m.). Durante este tramo podemos disfrutar de una espectacular vista de La Gomera. Desde este sendero conocido como “Los Andenes de Arguayo” divisamos también Santiago del Teide, Erjos y Monte del Agua.

Después de andar unos 2 km, tomamos una desviación entre muros, bancales de higueras y almendros, hasta llegar a Las Manchas, otro núcleo poblacional. Desde allí seguimos por un sendero que nos conducirá a la ermita de “El Angel de la Guarda”.

En este punto fue obligado hacer una parada para disfrutar de la espectacular imagen que nos ofrecía Pico Viejo y Pico Teide conservando aún gran parte de la nieve que los envolvió tras la última nevada.

Cruzamos la carretera para llegar a El Petón (1.102,70 m.s.n.m.) y coger el Camino Los Baldios, para adentrarnos en terreno de malpaís que más tarde se perdería dejando paso a los pinos mezclados con antiguas zonas de cultivos, los amontonamientos de piedras (molledos), los muros para proteger los árboles de los animales sueltos, las galerías de agua, los canales y las eras.

Bajamos ahora por el Camino Real de Los Cantos, nos acercamos a curiosear a los restos de una casa en el paraje conocido como Los Cantos, antaño debió ser un lugar pleno de vida y de trabajo, ahora totalmente inhabitable. Sus alrededores hablan de la siega y el cultivo y en su frente aún se conserva un pequeño aljibe. Próxima a ésta se puede apreciar una antigua era en un estupendo grado de conservación.



Iniciamos el descenso hasta llegar de nuevo a Arguayo, no sin antes pasar por algunas galerías de agua. Ya en el núcleo urbano nos encontramos con un viejo lagar.


MAPA INTERACTIVO
:




FUENTES:

- http://elguanche.net/Ficheros/rutaalmendro.htm
- Rescate de toponimia de Cartografía de Canarias (Grafcan)

lunes, 26 de enero de 2009

Chamorga - Tafada - Risco Bermejo - Tafada - Cruz del Dragillo - Chamorga


Chamorga es un caserío situado en pleno corazón de Anaga, a caballo entre la laurisilva y el bosque termófilo y atravesado por el cauce del Barranco Bermejo. Está poblado desde finales del S.XVII y se compone de un pequeño grupo de casas alrededor de una pequeña ermita donde se venera la virgen de la Purísima.

Al final de la carretera, no encontramos con el único bar de este caserío “Bar Casa Álvaro”. Recuerdo cuando casa Álvaro era una venta, de aquellas de las de siempre, las de “moscas y chochos” regentada por Álvaro, el que fue último Alcalde pedáneo de la zona. Hoy ya mayor pero que mantiene su sonrisa eterna, pícara, su mirada limpia, hoy un poco lánguida, siempre intentando agradar y consiguiéndolo. Él dio refugio a muchos montañeros y de sus relatos sobre caminos y toponimia salieron el conocimiento que muchos de nosotros tenemos de la zona.

En las estanterías podías encontrar junto a unas latas de sardinas, un manojo de alpargatas, o comprar unos clavos, tomar una cuarta de vino o comprar un bocadillo de chorizo de perro para bajar al Roque. También podíamos jugar al futbolín que tenía en la habitación contigua donde estaba el único televisor que había en el caserío, convirtiendo a Casa Álvaro en el centro de ocio de la zona.

Cuando a uno le piden que organice una excursión para gente poco acostumbrada a caminar por el medio natural pero que quieren iniciarse en esta actividad inmediatamente piensa:

1º Anaga; por su cercanía al área metropolitana, al mismo tiempo que por lo inhóspito y la belleza de su paisaje.

2º Las Casas de Tafada, y la Atalaya que lleva su nombre, conocido también como Risco Bermejo, un lugar, próximo a Chamorga, (30’) que ofrece a golpe de vista, una visión global, de lo que Anaga puede ofrecer al caminante. Desde aquí podremos divisar el Faro de Anaga, el Caserío de Roque Bermejo con su pequeño embarcadero, que antaño sirviera para llevar el combustible hasta el faro.

3º acercarnos hasta la Cruz del Draguillo, para ver los caseríos de Las Palmas de Anaga, y de El Draguillo poder bajar por lo que, al menos para mi, es uno de los tramos de barrancos más bellos de toda la isla, el que va desde La Cruz del Dragillo hasta Chamorga.

Así cuando los compañeros de trabajo me propusieron salir un domingo a caminar, no lo dudé, esta ruta, de apenas 7 km de recorrido, con algunos desniveles sencillos de superar sería la elegida: Chamorga – Casas de Tafada – La Atalaya – Casas de Tafada – Cruz del Draguillo – Chamorga.

Nos reunimos en Santa Cruz y partimos en dirección a San Andrés para subir por la carretera de El Bailadero y llegar sobre las 9:45 de la mañana a Chamorga. Tras colocarnos las mochilas y cámaras de fotos a mano, nos disponemos a empezar la ruta justo por un camino que hay entre dos casas y que sube por encima de la venta de Álvaro en dirección al Roque El Bichuelo. Al poco lo iremos dejando a nuestra izquierda.

Tras recorrer los primeros metros, si echamos la vista atrás, podremos ver una preciosa vista de Chamorga, el barranco de Roque Bermejo y La Morra Blanca, incluso escuchar como corre el agua por el barranco como con prisa por llegar al mar.

Al llegar a las inmediaciones de El Roque de El Pilón, nos dirigimos a la Cuesta de las Burras, un camino tallado en la roca, hoy protegido por una frágil barandilla de madera y que ofrece una falsa pero suficiente sensación de seguridad al caminante.

Después de terminar su subida divisaremos Las Casas de Tafada, una construcción de planta rectangular con varias divisiones interiores que data del siglo XVIII, según reza en las cartas del mayordomo mayor de la Hacienda de Las Palmas de Anaga, Silvestre Izquierdo, entre 1769y 1786, sirvió de granero y almacén de papas. Pertenecía a la familia Castro Ayala y hoy está en ruinas. Sin lugar a duda un estupendo lugar para rehabilitar y ofrecer refugio a los numerosos visitantes de la zona.

Allí hicimos una breve parada y continuamos en dirección a La Atalaya de Tafada o Risco Bermejo.

La Atalayas datan de los primeros años del s.XVI, construyéndose por orden del Cabildo de Tenerife. Se trataba de puntos de vigilancia como medida preventiva de la llegada de barcos piratas y ante los brotes epidémicos que sucesivamente llegan a las islas. Los vigías, desde las alturas avisaban de la llegada de los barco. Hasta 1866 el sistema de comunicación fue mediante selañes de humos o fuego

La Atalaya de Tafada era la que más situada al norte se encontraba, el 22 de julio de 1797, su vigía dio aviso a la atalaya de El Sabinar y esta a la de Igueste de San Andrés, donde estaba Domingo Izquierdo, vigía que dio la alarma a Santa Cruz de la llegada de la escuadra del Almirante Horacio Nelson (...más información)

Desde La Atalaya podemos divisar los Roques de Anaga, el de afuera, flotando siempre sobre un mar de espuma y el de adentro que no quiere separarse de tierra.


También divisamos El Faro de Anaga, de mediados del s. XIX, de vital importancia para la navegación marítima ya que frente a él pasa todo el tráfico marítimo que se dirige a la Península. Hasta finales del siglo pasado funcionaba con petróleo, el último en España, hoy es eléctrico alimentado por baterías y placas solares. Su interior está dividido en varias dependencias y durante muchos años habitaron allí los fareros. Entre sus paredes, niños y mayores de toda la zona oyeron la radio y vieron la televisión por primera vez.

Regresamos tras nuestros pasos hasta llegar de nuevo a las Casas de Tafada, nos dirigimos ahora hasta la Cruz del Draguillo. Lo hacemos por un sendero que comienza en Monteverde hasta la laurisilva y que va dejando Chamorga siempre a nuestra izquierda. Caminamos muy próximo a la cresta del Risco Vista Las Palmas, al Lomo de Rosa Alta y las Cumbres del Draguillo. En ocasiones pudimos contemplar el Caserío de Las Palmas y de El Draguillo, pero enseguida la nube lo cubría todo de nuevo.

La lluvia de los días anteriores dejó el sendero convertido en un barrizal, esto dificultó el avance ante el riesgo de resbalones y caídas, que no tardaron en producirse. Palos y bastones se hicieron imprescindibles para el avance. Aunque para los dos niños que nos acompañaron (Laura y Óscar) fue toda una aventura.

Ya en la Cruz del Draguillo, continuamos por el Barranco hasta Chamorga, por el que circula un riachuelo que corre como hace años que no corría, provocando la admiración de todos nosotros.

Una vez en Chamorga, comemos en Casa Álvaro, Garbanzos, Carne con Papas y un estupendo puchero.



domingo, 7 de diciembre de 2008

Pista de la Choza de la Loca (Bicicleta de Montaña)

La pista de la Choza de la loca, es una de las pistas clásicas para la Bicicleta de Montaña, parte por la pista de Boca del Valle en las Lagunetas hasta La Choza de la Loca o Orticosa, donde cogeremos la carretera TF-4133, que sube desde Arafo hasta la carretera dorsal C-824, como a 500 m. del cruce de ésta última.

Una vez allí, cogeremos dirección a La Esperanza y a 200 m, cogeremos una pista a mano izquierda, que nos llevará hata la pista de Siete Fuentes, cogiendo en el cruce a la derecha, nos acercará de nueva a la C-824 y de allí al punto de inicio.

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